Donald Trump amenaza al exdirector del FBI: “Más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones”

Donald Trump amenaza al exdirector del FBI: “Más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones”

EFE

  • El presidente de EE UU dejó claro que quiere que se ponga fin a la investigación sobre la posible coordinación de su campaña presidencial con Rusia.
  • Trump sostiene que Comey le aseguró que no estaba siendo investigado por pactos ilícitos (colusión) con el Gobierno ruso.
  • Fuentes cercanas a Comey han asegurado que es imposible que el máximo responsable de esa investigación dijese eso con las pesquisas aún en marcha.

Trump

El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este viernes al exdirector del FBI James Comey, al que despidió el martes, y dejó claro que quiere que se ponga fin a la investigación sobre la posible coordinación de su campaña presidencial con Rusia.

Trump amenazó a Comey si “comienza a filtrar” información sobre sus conversaciones, en las que el exdirector le aseguró (según afirma el presidente) que no estaba siendo investigado por pactos ilícitos (colusión) con el Gobierno ruso.

“A James Comey más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar a la prensa”, manifestó Trump este viernes en un mensaje en Twitter.

El portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, no quiso en repetidas ocasiones confirmar o desmentir la existencia de grabaciones en la Casa Blanca, algo a lo que se puso fin tras la práctica del dimitido presidente Richard Nixon (1969-1974), cuyas cintas fueron parte de la investigación del Watergate. “El presidente no tiene más comentarios que hacer sobre esto”, se limitó a indicar Spicer.

Motivos

Pese a que en un comienzo la Administración de Trump aseguró que la salida de Comey estaba motivada por su falta de apoyos dentro del FBI y su mala gestión el año pasado de la investigación del manejo de las comunicaciones de Hillary Clinton (su rival en las elecciones presidenciales de 2016) cuando era secretaria de Estado, la polémica sobre Rusia sigue en el centro del escándalo.

El presidente estadounidense reiteró el jueves, en entrevista con la cadena NBC, que Comey le aseguró en una cena en la Casa Blanca que no se le estaba investigando dentro de las pesquisas sobre las conexiones de su campaña con representantes del Kremlin.

No obstante, fuentes cercanas a Comey han asegurado a medios estadounidenses que es imposible que el máximo responsable de esa investigación, que podría poner en peligro la presidencia de Trump si se demuestra connivencia, realizase tales declaraciones con las pesquisas aún en marcha.

Trump también mostró este viernes su enfado por las críticas sobre la descoordinación de su equipo de comunicación con todos los implicados en la sorpresiva salida de Comey, que mantuvo en conocimiento de un grupo muy reducido de leales.

El presidente aseguró que no se puede esperar “rigurosidad perfecta” de sus portavoces, y sugirió que tal vez debería cancelar todas las ruedas de prensa y sustituirlas por respuestas escritas a preguntas de los medios.

El mayor caos mediático de la presidencia Trump

El despido de Comey se ha convertido en el mayor caos mediático de lo que va de presidencia de Trump, y el que más suspicacias ha levantado entre los legisladores demócratas y republicanos, que piden intensificar la investigación sobre Rusia.

Todos los implicados o han corregido al presidente o han sido contradichos por él, elevando, en lugar de acallar, las dudas sobre si la salida de Comey estaba motivada por la intención de Trump de cerrar lo antes posible la investigación sobre Rusia, que el FBI lideraba.

Trump no ha tenido ningún problema en vincular la salida de Comey a la investigación sobre Rusia, que considera una invención de los demócratas por su mal perder en las elecciones presidenciales y un intento de distraer la atención de los progresos de sus políticas.

En un tuit publicado este viernes, el presidente estadounidense calificó de “caza de brujas” a la investigación sobre la injerencia rusa en su campaña y se preguntó: “¿cuándo va a acabar?”.

La reacción de Trump parece indicar que los portavoces o más cercanos colaboradores suyos, como el vicepresidente, Mike Pence, son incapaces de disipar la presión creada por el despido fulminante de Comey, quien en su calidad de máximo responsable del FBI es un actor clave en la independencia judicial del país, dado que su mandato, pese a ser nombrado por el presidente, es de diez años.

La ley que estipula el mandato de 10 años se aprobó en 1973 para evitar la influencia del Ejecutivo en el FBI, de forma que su director pueda ejercer el cargo más allá de los ocho años de mandato máximo de un presidente de EE UU.

Según publicó este viernes el diario The Wall Street Journal, el fiscal general adjunto, Rod Rosenstein, autor del memorando crítico con Comey, ha pedido a la Casa Blanca que no diga incorrectamente que él recomendó la salida del director del FBI.

En la citada entrevista con la NBC, Trump aseguró que habría despedido a Comey de todas formas, contradiciendo a todo su equipo de portavoces.

Según indicó este viernes al canal CNBC un exagente del FBI, Trump ha declarado la guerra a la agencia después de hacer lo mismo contra los restantes organismos de inteligencia de Estados Unidos, que, antes de su toma de posesión, consideraron demostrada la intención de Moscú de inclinar las elecciones de 2016 a favor del actual presidente.

“Trump está fuera de control (…). Esto no va a acabar bien para esta Administración”, aseguró la fuente.

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